Mens sana in corpore sano

Mente sana, cuerpo sano.

Tener una vida feliz y gratificante resulta mucho más fácil con una mente y un cuerpo sanos. Los dolores musculares, el malestar y el cansancio incluso los problemas de salud, son un obstáculo para nuestro bienestar. La recomendación de un amigo es que, para mantener una buena salud no es suficiente con confiar en los médicos. Tenemos que saber lo que nosotros mismos podemos hacer por mantener y mejorar nuestra salud.  Nuestro cuerpo humano es una maquina perfecta capaz de realizar trabajos perfectamente sincronizados y muy sofisticados en condiciones normales.
Sin embargo, si no cuidamos sus requerimientos y no le proporcionamos el más mínimo cuidado, corremos el riesgo de causarle un desajuste y deterioro prematuro.
Es una realidad, que a lo largo de nuestra historia hemos podido comprobar que una cosa no funciona ciento por ciento bien sin la otra, o sea es imposible separar nuestro espíritu de nuestro cuerpo físico y es ahí en donde se comienzan a trazar toda una cantidad de condiciones y necesidades para lograr un equilibrio entre ambos.